jueves, 27 de marzo de 2014

Amor artificial. ¿Te podría pasar a ti?



La ciencia cree que estamos a un paso de enamorarnos de las máquinas. 


En la película 'Her', se muestra cómo un hombre es capaz de enamorarse de su teléfono móvil, esto plantea si algún día seremos capaces de enamorarnos de una máquina y hasta qué punto podría llegar el alcance de las nuevas tecnologías en esta esfera humana.


Como todos sabemos, el ser humano se distingue principalmente de un aparato tecnológico en su capacidad sentimental, esto hace que en un primer instante dudemos del título de esta entrada, pero ya son numerosos los ejemplos donde las relaciones entre el hombre y la tecnología sobrepasan la línea racional llegando incluso a establecer sentimientos afectivos. Este es el caso, por ejemplo, del ingeniero japonés Trung que se ha fabricado una novia artificial a la que llama Aiko (projectaiko.com) y según el "es perfecta". Por su parte, en 2009, un japonés que se hacía llamar SAL900 se casó con una de las chicas de Love Plus. Una especie de Mujeres, hombres y viceversa digital en el que las citas eran entre humanos y personajes virtuales. Cabe destacar que llegaron a irse de luna de miel y todo. Edward Smith, un hombre de 57 años de Washington, es conocido por ser protagonista del documental: Mi coche es mi amante, en el que explica la relación sentimental que mantiene con este. Hace unos años, The Huffington Post publicó un reportaje sobre cómo sus dueños trataban de novias a Las Real Dolls (muñecas hinchables muy realistas). Podemos decir entonces y, tras conocer y reflexionar empíricamente sobre la situación, que el título puede que no sea tan disparatado como a priori parece.

Según Thomas Wells, investigador del Instituto de Filosofía de la Universidad de Rotterdam "en la esfera más íntima, las máquinas podrían llegar a ser más atractivas que los seres humanos. Porque van a ser capaces de atender todas nuestras necesidades, especialmente las emocionales, que detectarían a través de sofisticados algoritmos para lectura de nuestras expresiones faciales. [...] Y estarán diseñados para fingir que te aman de forma incondicional. Y todos queremos que nos quieran así". Explica también que son el amante perfecto. "No soló siempre se acordaran de tu cumpleaños, sino que también cocinarán tus platos favoritos y nunca tendrán dolor de cabeza", señala Wells. 

De todas formas el establecimiento de relaciones con seres que no existen no es nuevo. "Esto ha ocurrido siempre. Nuestras madres y abuelas ya se enamoraban perdidamente de actores a los que no veían nunca. Siempre ha habido figuras humanas o artificiales con las que suplir relaciones reales, que corresponden a nuestra necesidad biológica de reproducción. [...] Y las nuevas tecnologías solo nos abren más el abanico de posibilidades", asegura Luis Caballero, Jefe de la sección de Psiquiatría del Hospital Puerta del Hierro de Madrid.

5 comentarios:

  1. Muy interesante la entrada que has hecho Natalia. Me parece increíble como alguien puede llegar a enamorarse de una máquina, pero bueno, como quien dice "para gustos están los colores".

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  2. Yo he visto la película "Her" y la verdad que pese a la incredulidad inicial a que algo así pudiese suceder, realmente te hace darte cuenta de que nos enamoramos de cómo nos hacen sentir, y eso también podría hacerlo una máquina.

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  3. ¡Que interesante Natalia!
    Me parece totalmente irracional que una persona pueda llegar a tener una relación afectiva con una máquina, me ha sorprendido mucho.

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  4. Pues en mi opinión, el mundo actual no hace que nos enamoremos de las máquinas (aunque sí las ensalzamos mucho) pero casi, casi. Quiero decir, que es tanto el tiempo que pasamos relacionándonos entre nosotros a través de móviles, ordenadores, etc. que finalmente acabamos cogiendo más cariño a cómo es la persona a través de la máquina que a la propia persona.

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  5. Creo que cada vez dependemos más de las maquinas tecnológicas y algunas de ellas ya las consideramos imprescindibles en nuestra vida pero de ahí a que sintamos amor por una maquina por muy perfecta que ésta sea dista bastante, ya que la palabra amor encierra una serie de sentimientos mucho más profundos.

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